En el año 2007 o 2006 José
Saramago (que falleció en 2010), consideraba su poética novelística de ésta
manera: “El instante del silencio anterior a la palabra es pues como el umbral
de un movimiento “alquímico” en que lo que es necesita transformarse en
otra cosa para continuar siendo lo que había sido…” --hasta aquí
Saramago-- Cuestión que no podría ser más notable cuando uno lee ésa gran
novela de José Saramago que es Memorial del Convento, escrita en 1982,
pero cuya magia se hace presente hasta el presente 2026 y continúa seduciendo a
los que acceden a su lectura.
La novela Memorial del
convento, tiene una gran frondosidad, en algo me recuerda mucho a la obra
cumbre de Eliseo Alberto, La eternidad por fin comienza un lunes.
Y eso que la de Saramago es anterior. Estamos a la saga de nuestra propia
conciencia, estamos disfrutando del lenguaje, toda esa elucubración verbal de
Saramago que nos transmite su riqueza, su excepcional punto de vista y claro,
el universo literario que enuncia.