¿Conocen el libro de Geney Beltrán Félix el de ensayos El
sueño no es un refugio sino un arma? Geney argumenta muy bien
el hecho de que mucha poesía y relatos parecen estar condenados al día de hoy y
nunca jamás. ¿Cómo conferirle un plus de inmortalidad al deseo de escribir?
Tengo un amigo en Aguascalientes, un gran amigo, que me decía algunas veces: “sí
te entiendo, ya sabemos que éste es un bisne muy sufrido”. No es por dejar mal
a mi cuate, que lo aprecio mucho, simplemente que creo que toda profesión se
resuelve mejor dicho, con Gabriel Zaíd: “la cuestión de los versos como todas, es
más importante que la cuestión de la política, que la cuestión de la filosofía,
que la cuestión de los versos, como todas, importa al convertirse en una
cuestión vital”. Tampoco es que yo me crea el desgraciado más listo del mundo,
pero, en fin, ¿le creo a esas líneas de Zaíd? Sí, le creo, tampoco creo que sea
un oficio “sufrido”. O por lo menos, yo no sufro nada por el hecho de haber
elegido crear literatura y/o filosofía, la cuestión con la filosofía para mí
señores, jajaja bueno.